Básicamente los audífonos captan el sonido que llega al oído, lo procesan para que compense la pérdida auditiva del paciente y luego envían la señal al oído, todo de forma instantánea.

En la actualidad, y desde el año 1996, los audífonos son de tecnología digital. Esto implica que incorporan en su funcionamiento el procesamiento digital de la señal.

El proceso de digitalización convierte al sonido, señal acústica variable en el tiempo, en una serie de números binarios que tienen un significado cuando son analizados por el sistema computarizado.

En la siguiente figura se puede ver esquemáticamente las partes que componen un audífono digital.

Funcionamiento del audifono digital

  • Los micrófonos en el exterior del audífono captan la señal sonora, sea la voz humana, música, etc., y transforman esa energía acústica analógica en energía eléctrica.
  • La señal eléctrica pasa a un Conversor Analógico-Digital (AD) adonde es digitalizada, es decir, transformada en una serie de números binarios (0 y 1), exactamente igual que en una computadora.
  • El cerebro del audífono digital denominado Procesador digital de la señal (DSP), analiza y procesa la señal digital recibida de acuerdo a algoritmos matemáticos complejos. Manipula la señal de todas las formas imaginables sin que ello cause distorsión alguna, por lo que los sonidos resultan más claros y el habla es más fácil de escuchar y entender.
  • Una vez completado el procesamiento, la señal digital pasa a un Conversor Digital / Analógico (D  A) adonde es reconvertida en una señal acústica analógica.
  • Esa señal acústica analógica es enviada al auricular del audífono, que convierte la señal eléctrica en sonido y lo envía al conducto auditivo externo del paciente.
  • El audífono digital se programa digitalmente, es decir, se conecta temporariamente a una computadora externa para introducir las modificaciones oportunas acorde a las necesidades de escucha individuales. Permite realizar una adaptación mucho más precisa.